Marta Serrano es actriz, guionista, directora y cantante

Su primer papel como actriz protagonista fue en el largometraje La memoria de los olivos. Actualmente investiga como realizadora en el campo documental.

Más sobre ella

Cuando era pequeña inventaba personajes y los representaba en casa, a veces para un público de peluche. No sabía por aquel entonces la importancia que tiene el juego (para nuestros vecinos, los franceses, el arte de interpretar  es “jouer”  y los ingleses también le dan al “play”). Estando en el Instituto colaboré en una compañía profesional y de repente me vi en un escenario con actrices y actores a los que admiraba. Tenía entonces dieciséis años, estaba en un momento personal complicado y la edad no ayudaba.

“Tienes que estudiar una carrera, arte dramático no te dará de comer…”.

En aquel tiempo mi deseo era irme a Madrid  a estudiar pero las circunstancias (y la vida) me pusieron otra realidad por delante. Decidí entonces, en Sevilla, licenciarme en Pedagogía y diplomarme en Arte Dramático paralelamente. Estando en tercer curso conocí a un director de cine, Raúl Romera, que venía a una clase “el actor ante la cámara” para vernos actuar. De ahí salió mi primer casting, con este mi primer corto y tras él debuté como actriz protagonista del largometraje La memoria de los olivos. Con esta peli empecé a viajar a los festivales en los que nos iban seleccionando y entonces llegó una segunda peli, y de ahí la participación en algunas series… y todo esto con sed de formación todo el tiempo, y a caballo (galopando) entre Madrid y Sevilla, bebiendo de los mejores profesionales. Y siempre con proyectos de teatro, base que fundamenta el porqué de lo que hago. Teatro profesional y personal, terapéutico también. Teatro para la vida, en definitiva.

Tengo una inquietud constante por aprender y a la vez estoy aprendiendo a desaprender.

Sigo indagando entre obra y obra, entre grabación, lo que surge y lo que me invento. A veces vuelvo al origen y me dedico sólo a observar para poder mirar. Estuve unos años en el laboratorio de cine para enterarme de cosas que había visto en los rodajes y ello me ayudó a mejorar la técnica. Ahora me he metido en teatro físico para habitar con mayor conciencia mi cuerpo y nutro mi alma desde hace años con clases de canto y participando en galas que mi profe, Patri, organiza.

Debido a la  experiencia adquirida en la gestión de proyectos de participación a través de mi trabajo en el Hospital Universitario Virgen Macarena (lugar donde, por cierto, el cine y el teatro también tienen cabida) colaboro desde hace varios años en los seminarios de innovación y emprendimiento social de la Consejería de Salud, a través de cuentacuentos, escenificaciones, grabaciones y de todo un poco.

Dos profesiones, dos pasiones. Cuando puedo las mezclo, cuando no, yo ya estoy mezclada.

Actualmente investiga como realizadora en el campo documental. Sensible a las realidades que vivo en mi trabajo diario y fruto de mi interés por promocionar la salud y el bienestar a través de otros lenguajes, acabo de terminar mi primer cortometraje: Los ángeles de San Lázaro. 

Estoy grabando mi primer EP. La voz y la escritura forman parte de mi día a día.

¡Gracias!

MENSAJE RECIBIDO

Resolveremos tu consulta lo más pronto posible.